Se nos fue el Padre Mario Persig
En la Madrugada del 18 de agosto, el P. Mario Francisco Persig nos dejaba para ir al encuentro de aquel que fue objeto de su amor y de su consagración religiosa sacerdotal Cristo, el Señor Resucitado.
Falleció serenamente en el Hospital Italiano de Rosario, después de 10 días de internación, motivada por leucemia, falta de góbulos blancos y sus complicaciones. Le faltaban 2 meses para cumplir sus 90 años de vida. Su rostro sereno y su mirada pícara, fruto de un corazón grande y lleno de bondad, quedarán grabados en nuestra memoria. Y desde hoy en el Cielo el Señor Jesús, su Madre maría Auxiliadora y Don Bosco serán el objeto de su gozo y felicidad completa.
Lo encomendamos a la oración de todos los hermanos amigos.
P. Alejandro Pujalski, secretario ARO
Me acaba de llegar la comunicación del fallecimiento del P. Mario Persig. Su figura me viene recordada con mucho cariño y simpatía, admiración y gratitud. Su calidez humana y buen humor fueron un medio para poner de manifiesto su paternidad, su actitud de servicio, su salesianidad, su perfil de pastor optimista, alegre y sencillo.
Por eso más que siento la necesidad de expresar mi agradecimiento y admiración, también mi alegría de saberlo junto al Padre.
Mons. Alejandro Buccolini, Obispo de la Patagonia
Nos unimos al dolor de todos los Hermanos de la Inspectoría por el fallecimiento del querido P. Mario Persig; sentimos mucha tristeza por la pérdida de un Hermano muy apreciado por todos los que han gozado de su amistad y de su testimonio de alegría y fidelidad de Don Bosco.
Pedimos a Dios por su eterno descanso con la certeza de que ya estará gozando de la felicidad del Paraíso y de la presencia de la Virgen. Rogamos a Dios suscite vacaciones que llenen el vacío que hoy nos deja.
P. E. Zenklusen, comunidad Vignaud
