Peregrinación a San Lorenzo
El domingo 3 de Junio, a las 7:30 partió desde la Iglesia Catedral de Rosario la 30º Peregrinación a San Lorenzo, que dista unos 27 km de esta ciudad. Miles de jóvenes, y no tan jóvenes también, caminaron junto a la Virgen del Rosario con la consigna “Sé protagonista en el amor, de la mano de María”, y toda la ciudad siguió las alternativas de la procesión a través de FM del Rosario 103.7.
Un condimento de especial toque salesiano en este evento fue, por una parte, la participación de los chicos del MJS del Domingo Savio, Posnovicios, Nazaretanos y Prenovicios con los Oratorianos de sus centros de Apostolado, y alumnos del Colegio San José, así como diversos integrantes de la Familia Salesiana, sumado a la animación musical de recepción a los peregrinos llevada adelante por los “Faremo Metá”, la banda de música cristiana que se conformó para el Encuentro del MJS25 y que fue convocada especialmente para este servicio.
Desde Formosa, Corrientes, Resistencia y Fontana, Fernando Sartori en 1º guitarra y voz, Cristóbal Vier en 2º guitarra y voz, Juan Pablo Vallejos en bajo, Mirko Massa en teclado, Fabián Ramírez en percusión, y Darío Ramírez en voz, pusieron todo de sí para animar a los que llegaban junto a la Virgen desde Rosario, Las Parejas, Armstrong, Pérez, Funes, Zavalla, Villa Gobernador Gálvez, Granadero Baigorria, Capitán Bermúdez, para celebrar la Solemnidad de la Santísima Trinidad con una hermosa Eucaristía en el histórico Campo de la Gloria, a orillas del Paraná, presidida por Monseñor José Luis Mollaghan, Arzobispo de Rosario, y concelebrada por una veintena de Sacerdotes Diocesanos y Religiosos.
Las cerca de 20.000 personas que llegaron a San Lorenzo vibraron con la fuerza de estos jóvenes norteños saltando, cantando, haciendo palmas, alabando al Dios que ama a los jóvenes; y con la misma fuerza, aplaudieron al Obispo cuando resaltó que “Nuestra opción es la vida”.
Testimonio de quien escuchó
He tenido la Gracia de compartir con unos amigos y hermanos en la fe una experiencia muy enriquecedora que quiero dejarla reflejada en estas líneas.
He estado conviviendo con ellos dos días, observando “desde el otro lado” (no como espectador, sino como uno más entre ellos) cómo el Señor obra en los corazones de aquellos que se abren a su Palabra y Amor. Y lo que más me llamó la atención es que son jóvenes de 21 a 27 años que viven y cantan lo que creen. Me resuena en la cabeza la frase de San Agustín “vean qué dulzura, convivir los hermanos unidos” (Serm. 355, 4,6). Esto es lo que uno ve estando con ellos: una sinceridad completa, alegría de la vida, alegría por proclamar a un Cristo vivo, joven, amigo (Ef. 5:19); y eso lo advertí no sólo compartiendo con ellos ensayos en el Domingo Savio, las charlas en momentos de descanso, mates (¡¡¡infaltables!!!), la cena, sino también en la recepción de los caminantes de la 30ª edición de la tradicional peregrinación Rosario-San Lorenzo, que partió desde la Catedral para finalizar en el Campo de la Gloria y bajo el lema "Sé protagonista en el amor de la mano de María" el pasado 3 de junio.
El testimonio de unidad lo trasuntan al cantar, ya que en definitiva se ora lo que se cree y se canta lo que se ama y lo que se vive. Sin dudas son instrumentos de Dios para la salvación de su pueblo y un ejemplo para los jóvenes.
El verdadero sentir del músico católico es disponer el corazón y el alma para que Dios con su Espíritu Santo le permita ser canal de gracia entre El y su pueblo: eso es lo que observé con los chicos de Faremo Metá.
Llevar el Evangelio y la proclamación de la Buena Nueva de Dios con el canto ha sido la misión que se impusieron estos amigos, que eligieron dejar de lado sus intereses personales y dedicarle al Señor su tiempo, sus energías, sus talentos y dones.
De alguna forma maravillosa y misteriosa, cada grupo de música cristiano que se arma y se mueve (en realidad es el Espíritu Santo que esta detrás de todo obrar humano) en favor de la necesidad de la sociedad que no sólo se dedique a tocar, sino que esté en unidad y obediencia, se convierte en un testimonio poderoso que demuestra esta verdad que es el Amor.
El Señor está usando la música para entrar en los corazones de muchas personas, puesto que es uno de los medios más eficaces para grabar en el corazón la verdad espiritual, y particularmente ellos se han dejado seducir por este Dios amigo, que les habla a sus corazones con un lenguaje sin dudas muy acorde a sus sentimientos más profundo: la música.
Para ellos, su juventud y sus vidas han adquirido un nuevo significado, nuevo propósito y se sienten capaz de impartir su amor y alegría a otras almas (incluida la mía).
Como jóvenes dedicados a Dios sirven de canales mediante el mensaje vibrante que dejan sus cantos. Todo joven que posee el don del canto, debe agradecer y dedicar ese talento que Dios le ha dado para cantar y compartir su felicidad con otros.
Me parece que han aprendido a valorar el canto como medio educativo y evangelizador.
A través de su testimonio y su juventud, Dios es glorificado por medio de los cantos de alabanza de un corazón puro, lleno de amor y devoción a él y a la Santísima Madre.
La música es de origen divino, hay gran poder en ella y ellos lo han entendido y han canalizado y explotado, particularmente en la animación a los peregrinos que llegaban a los píes de la Virgen del Rosario al borde del Río Paraná en la localidad de San Lorenzo, frente al predio del convento del mismo nombre.
Creo que por muchos años se ha desaprovechado todo el potencial que tienen los jóvenes y es importante como pueblo del Señor, despertar en esta área tan importante, ya que estos jóvenes cuentan con la fuerza para hacer la obra del Señor mas allá de las 4 paredes; solo es cuestión de invertir en ellos un poco más de tiempo orientándolos, acompañándolos, y capacitándolos de una manera práctica y sencilla.
Tienen (y ya lo han demostrado) carisma y talento, dos ejes fundamentales en toda tarea Evangelizadora. Simplemente falta un apoyo más “formal” por parte de quienes corresponde.
Definidamente, debemos ser sensibles a las necesidades de los jóvenes, y también proporcionar nuevos estilos de adoración que atraigan a otros hermanos, como lo han entendido Juan Pablo, Fernando, Cristóbal, Darío, Fabián, Mirko.
“Los jóvenes son la luz del mundo y la sal de la tierra” (Mt.5:13-16). Es una pena que aún no tengan editado (en formato CD o cassette) algún material. Ya tienen “luz propia” para seguir iluminando a muchos jóvenes como ellos que han optado, con estilo salesiano, por un Jesús joven.
Sería una pena que se repita el ejemplo de la “parábola de los talentos” (Mt.25:14) y escondan en tierra el don dado por Dios, cuando tienen en sus manos una herramienta eficaz para la sanidad del alma por medio de La Palabra de Dios hecha canción que será de bendición en nuestra vida espiritual.
Que María Auxiliadora los siga acompañando con su presencia maternal. Gracias por el testimonio de vida que dan: llegaron a mi corazón. Unidos en la Fe, desde Buenos Aires,
