Fiesta de María Auxiliadora en Funes
Como ya es una tradición en nuestra comunidad funense, en una hermosa tarde soleada de este otoño se realizó la procesión en homenaje a la Patrona del Agro Argentino. Se recorrió el trayecto desde el Colegio María Auxiliadora hasta el templo homónimo. Cada año se incorpora una nueva cohorte de niños que por primera vez viven la experiencia de ir cantando y vivando a María, arriba de una carroza que padres y docentes se encargan de adornar; su alegría es contagiosa. Es imposible disimular la emoción de mamás y papás que observaban en una manifestación pública de fe a sus pequeños y que ya forman parte de la comunidad Salesiana. A pocos metros del recorrido, se sumó a la caravana el oratorio “Un Nuevo Sol” con sus pancartas, y fue recibido con un caluroso aplauso. Luego se unieron los chicos del MJS del Colegio San José de Rosario, guiados por los salesianos posnovicios del Ceferino de Funes. También nos acompañaron los Centros tradicionalistas, que prepararon sus mejores atuendos y caballos para presentarse respetuosamente ante su Patrona. Todos los miembros de la comunidad salesiana estuvieron representados en esta fiesta para el alma. La recepción a la Honorable Homenajeada estuvo a cargo del Padre Jorge. La misa fue presidida por Mons. Pedro Ronchino, y concelebrada por el P. Ernesto Fernández (nuestro cura párroco), el P. Néstor Boretto, el P. Jorge Tournour, el P. Horacio Zárate y el P. Alejandro.
Durante el transcurso de la misma se expresaron con fervor los agradecimientos y peticiones.
La Auxiliadora, en su fiesta nos tenía una sorpresa para emocionarnos a todos: la aparición en escena, a la hora de su bendición, de nuestro querido Padre Antonio. Un forastero podría haber visto un viejecito en una silla de ruedas. Nuestra comunidad aplaudió de pie, en ese templo que él quiso construir, como a un guerrero sobre su carro triunfal, presentando los logros de sus batallas de muchos años, que muchos de los que allí estaban acompañaron. Todos conocimos sus armas: su inmenso amor a María Auxiliadora, su emulación a Don Bosco, su concepción de la fe como movilizadora del hacer solidario, su capacidad de contención y consejo. Hoy, aunque no lo vemos a menudo, sabemos que contamos con sus oraciones.
La fiesta terminó con un rico chocolate caliente para que el cuerpo pudiera acompañar el calor del alma.
Este es un reporte grabado no en cintas magnéticas ni en medios digitales, sino en nuestros corazones que es el sitio donde se resguarda lo más valioso.
Centro de Exalumnas de María Auxiliadora y de Don Bosco.
