Sitio web de los Salesianos de Don Bosco en el Litoral y Nordeste de Argentina

Escriben los Beas desde Angola

Amigos:

Primero vamos a contarles algunas cosas de la vida diaria en la misión que nos sucedieron en estos días de octubre y noviembre.

Como hasta ahora la vida aquí sigue con mucho trabajo, nosotros estamos ahora a cargo de la secretaría de la Escuela de Cassoalala, tratando de dejar todo listo y ordenado para el año que viene. También seguimos visitando las aldeas y trabajando con los jóvenes, participamos de la asamblea parroquial en donde después de trabajar el método "ver, juzgar y actuar" africanizado, se delinearon las líneas de acción del próximo año, teniendo en cuenta los desafíos y problemas aparecidos durante la misma. Participaron más de cien personas representando a casi todo el espectro parroquial, que está compuesto por la sede, 74 comunidades en las aldeas, diversos movimientos y grupos, el centro de formación profesional, la escuela, distintas obras en diferentes barrios y comunidades y muchas otras cosas que ya les contaremos.

Tenemos la alegría de recibir en nuestra comunidad a un hermano salesiano portugués y a un nuevo padre, Pedro, polaco de 33 años, recién llegado, así que se amplió mucho el aspecto multicultural de la comunidad, que quedó conformada de la siguiente manera después de la despedida de Canario y Marcela y del sorpresivo regreso de Catarina a Eslovaquia (porque no le renovaron la visa):

  • Padre Víctor (paraguayo),
  • Padre Josemar (boliviano),
  • Padre Pedro (polaco),
  • Hno. Cruz (portugués),
  • Alberto (seminarista angolano),
  • seis pre-novicios angolanos
  • y nosotros familia misionera voluntaria argentina

Qué ensaladita, ¿no?. Realmente Dios tiene que ser Dios para unificar en Él mismo, tanta diversidad; realmente pensamos que es tan bueno ver y vivir esta multinacionalidad. También recibimos la visita de voluntarios italianos y de la Cooperación Portuguesa y Alemana. A estos últimos tuvimos la oportunidad de acompañarlos en las visitas a las obras y fue muy cómico, yo hablaba en "mi portugués" y Dani lo traducía en "su inglés" para que un alemán nos entendiera, a la vez que una alemana hablaba en "su italiano" para que la voluntaria italiana nos contara en "su portugués" qué decía. Babel un poroto al lado de lo que vivimos esos días, realmente fue muy lindo. A los italianos los llevamos hasta la otra orilla del río en canoa, y a todos a visitar Mazzangano, punto clave en la historia de Angola y en donde se conservan algunas ruinas de la iglesia, el fuerte, y la administración, todas construcciones de varios siglos de antigüedad.

Cambiando de tema, los chicos están muy bien. Hemos terminado el desafió mas fuerte para nosotros como padres: la escuela a distancia. ¡Qué difícil es ser el maestro de tu hijo!. Gracias a Dios les fue muy bien. Ayer, 20 de noviembre, hicieron la última prueba,  así que ahora ¡vacaciones! mentales para ellos y nosotros. De salud estamos bien, somos todos angolanos ya que yo, Martín, me enfermé de malaria. Resistí 10 meses pero me tocó también, aunque ya estoy curado después de una semana, y todos tranquilos.

Lo que viene ahora son unas reflexiones que nos surgieron mientras estábamos tratando de escribirles y contarles los que nos pasa por nuestra cabeza mientras vivimos esta experiencia tan rica en compartir. Estábamos buscando algo que nos sirviera de disparador, que nos abriera la mente, porque no sabíaamos como empezar y encontramos esto en un libro que hojeábamos sobre los cristianos en la historia.

"Quieren honrar el cuerpo de Cristo?, no permitan entonces que Él sea objeto de desprecio en sus miembros, esto es, en los pobres, los privados de ropas, los despreciados y explotados. No honren aquí en la Iglesia, con ropas de seda, en cuanto afuera lo desprecian en las personas de los pobres y sufrientes. Aquel que dice: -“esto es mi cuerpo”, también dice -“estaba con hambre y no me diste de comer”. Todas las veces que no lo hiciste con uno de estos pequeños, a mí no me lo hiciste” (Mt. 25,45). ¿Qué interés puede tener Cristo en la mesa del altar llena de oro, si continua muriendo gente con hambre? Sacia primero al hambriento y solo después adorna el altar con lo que resta"

San Juan Crisóstomo, padre de la Iglesia.

No sabíamos como empezar esta carta hasta que leímos esto del siglo IV ó V y lo trajimos a nuestra época, mientras veíamos en Internet el precio del petróleo, la inflación en nuestro país, la caída de las bolsas, las ganancias de las multinacionales, la adoración a la ganancia y al lucro desmedido, la caída de los derechos laborales, etc., etc.

Y ver en directo la pobreza de África, la muerte de niños y jóvenes sin posibilidades TODOS LOS DÍAS y saber de la marginación y el desprecio a la vida digna en el resto del mundo y pensar…

¡qué actual es el desafío de Jesús en el evangelio y de los primeros padres de la Iglesia!,

¡qué necesario es el Anuncio de Jesús, el anuncio del amor de Dios, de la dignidad del hombre, de la liberación de los pueblos en la construcción del Reino!

Así pasó octubre, el mes de las misiones, en el camino, sintiendo la fuerza de la oración mundial por todos los misioneros y también por nosotros, Agradecemos a Dios por su llamado, por habernos permitido recorrer 90 km para visitar una comunidad de 15 0 20 cristianos y celebrar juntos, por poder llegar con la eucaristía a ancianas y ancianos que no pueden salir de su choza, impedidos por las enfermedades, o por recorrer dos horas de ríos para visitar otras comunidades, por poder estar junto a nuestros vecinos, compartiendo con ellos nuestra vida de familia, por el trabajo en la escuela, con las mamás, con los jóvenes, por tanta fuerza del Espíritu en el trabajo misionero de esta parroquia, por saber de una joven que antes de morir solo le pidió al medico y a las enfermeras "llamen al padre, quiero bautizarme". Por cada escaso casamiento, que es una fiesta de la comunidad, por el testimonio y la entrega de tantos, por todo lo que nos dan los cristianos de Dondo, por su confianza en nosotros a pesar de nuestras debilidades y flaquezas, por saber que está con nosotros a pesar de nosotros mismos. Agradecerle por su Hijo, el modelo de hombre para hoy, agradecerle por su Madre, la Madre de todos los misioneros, por saber que llamó, llama y seguirá llamando, porque la misión sigue siendo urgente, agradecerle por esta Iglesia misionera, comprometida, pobre, tratando de sacar recursos para la obra descomunal que esta por hacerse, confiando en la Providencia, porque si lo analizamos desde nuestro punto de vista es para pegarse la vuelta, solo la fe y el amor sostiene a la iglesia en la misión, después falta de todo...

Queremos invitarlos a jugarse, a decirle que sí, muchos de ustedes son llamados por Dios para poner sus talentos (dones) al servicio de la misión. No es fácil. Hay que dejar muchas cosas pero el salario es incalculable. ¡Cuánto nos da el Señor por cada sí! Acá los salesianos están abiertos a recibirlos, necesitamos de todo, maestros, profesores, electricisistas, albañiles, torneros, herreros, mecánicos, profesores de computación, médicos, enfermeros, todas las profesiones, todos están invitados, ni hablar de sacerdotes, jóvenes, familias, consagrados, todos. Les preguntamos: -Dios, hoy, ¿no te está llamando a vos? Escuchalo, rezá, pensalo, no lo descartes. Él sabe lo que te pide, sabe lo que te espera, sabe lo que tenés que dejar. Él te llama, te invita, te seduce y lo que es seguro no te abandona en tu decisión.

Gracias nuevamente por todo. Rezamos mucho por cada uno para que podamos juntos hacer de nuestra Iglesia argentina también una Iglesia misionera, cada uno desde donde Dios le pide. Recen mucho, nos falta poco y llegan momentos de decisión importantes. Queremos escuchar a Dios, necesitamos escucharlo y saber qué nos pide ahora. Todos los días es algo nuevo, es fuerza y desaliento, alegría y tristeza, convicción y duda, es la eterna pelea de saber qué tenemos que hacer, para dónde ir, cómo lo vamos a hacer, qué vamos a hacer.

Gracias. Unidos en Jesús, que Maria Reina de las misiones los cubra con su manto.

Como siempre desde el corazón.

Los Beas

 

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