Los porqués de los Beas
Queridos amigos:
¿Cómo están? Gracias por todos los saludos y oraciones que nos hacen llegar. Les contamos que acá estamos preparando la ordenación de un sacerdote angolano. Es de nuestra comunidad, así que será aquí en Dondo. Él nació en una aldea a la que nosotros visitamos como misioneros en la preparación de aquellos que quieren contraer matrimonio cristiano. Es una gran gracia para la comunidad de Ntra. Sra. del Rosario de Dondo, para los salesianos y para toda Angola; es el fruto de tantos años de compromiso misionero, la conformación del Clero y las comunidades locales. Gracias a Dios, vamos a poder asistir a este acontecimiento tan importante.
Estamos visitandos las aldeas y como estamos bien de salud, ya nos animamos a ir a aquellas que son más alejadas. El viernes visitamos una que se llama Muculumbi; está a dos horas por el río Kuanza, en donde vimos cocodrilos, y está en medio de la selva. Fuimos con dos pre-novicios de la comunidad.
La gente nos recibe con cantos de alegría, de alabanzas a Dios, te pone la piel de gallina y te da ganas de quedarte a vivir en esas comunidades tan humildes, tan pobres y tan llenas de esperanza en el Dios de la vida, en el Salvador. Después se realiza la celebración en donde se comparte la palabra, en donde cada una analiza lo que más le llegó del Evangelio. No se imaginan cómo aprendemos de esos compartires tan llenos de sabiduría... de amor a la palabra de Dios.
Después de la celebración, nos reunimos con aquellos que se preparan a matrimonio y compartimos nuestras experiencias; nosotros tratamos de dar lo que tenemos, de hablar del amor de Dios para con los hombres, cómo quiere que seamos dignos y participemos del su amor, especialmente realzando la figura de la mujer, y del amor como centro del matrimonio, porque aquí es muy fuerte la presión con respecto a la fertilidad, y si la mujer no queda embarazada, generamente es abandonada por el marido. Entonces se hace necesario mostrar que el Amor es la base del matrimonio, no sólo tener hijos. Y para ser sinceros, aprendemos tanto... Muchos de los que se preparan ya tienen 15, 20 ó 30 años de vivir juntos. Se imaginan cuánto nos falta a nosotros que llevamos 12. Como siempre, la misión es un ida y vuelta permanente.
Tambien sentimos mucha alegría cuando vemos a nuestros hijos jugar con la infinidad de chicos que hay, verlos tan atentos en los juegos, los cantos, las formas de hablar, verlos crecer tanto en el compartir, en darse y recibir, verlos sensibilizados a los demás nos llena de satisfacción. Dios se les está mostrando a través de cada sonrisa, juego, alegría, compartir, de tantos niños angolanos. Y ellos con sus preguntas nos muestra la gran sensibilidad que estan adquiriendo ante las realidades que ven. Son duras, pero terriblemente ricas, culturalmente, humanamente, espiritualmente. También preguntan por qué, y es lo que todos nos preguntamos: ¿POR QUÉ?. PORQUE SI DIOS CREÓ LA TIERRA PARA TODOS, HAY TANTOS QUE NO PUEDEN VIVIR CON LO MÍNIMO, ¿POR QUÉ EL HOMBRE SE EMPEÑA EN DESTRUIR LA CREACIÓN? ¿POR QUÉ MARGINALIZA? ¿POR QUÉ? ¿POR QUÉ?
La respuesta está en cada uno de nosotros. Como Iglesia estamos obligados a preguntar por qué, y a jugarnos para que estos porqués sean cada vez menos. Decía Dom Helder Camara: -"cuando ayudo a los pobres, me dicen Santo; cuando pregunto por qué los son, me dicen comunista". A eso debemos arriesgarnos, a preguntar por qué y a poner las manos junto a aquellos que no tienen posibilidades, para que desde ellos y con ellos construyamos el REINO DE DIOS AQUÍ EN LA TIERRA.
Sigan creyendo en el Dios de la vida, en el Dios que nos ama, no tengamos miedo, saltemos hacia Él, pongamos nuestras manos al servicio del REINO en donde nos toque, en donde estemos llamados, en nuestra familia, en nuestra comundad, en nuestro trabajo, en la escuela, en todos lados...
un abrazo grande, los queremos mucho. No nos aflojen con la oración. Un abrazo fraterno.
Que Dios los bendiga y Mamá Muxima los cubra con su manto,
Los Beas
