Una familia de Rosario, misioneros en Angola
El matrimonio Beas, con sus tres hijos ofrecerá, a partir de febrero, en el país africano de Angola, diferentes servicios desde su apostolado misionero. Allí también está el Matrimonio Flores de la ciudad de San Nicolás.
Del diario La Capital de Rosario se extrajo parte de una nota que hicieron antes de partir.
"Nuestras expectativas giran en torno a poder vivir esto como un servicio al pueblo, poder aportar lo nuestro para la concreción de un mundo mejor y aprender en la diversidad", así resumió Martín Beas las esperanzas generadas antes de partir, tanto a él como a su familia, el hecho de viajar a Angola como misionero el año próximo.
Martín y su esposa Daniela ya están en África desde los primeros días de febrero de 2007 junto a sus tres hijos (el mayor de 9 años y la menor de 3). El viaje se concretó después de 15 años que ambos llevan adelante su acción como misioneros junto a la Iglesia Católica en Rosario y en otros países.
"Angola es un destino que surgió a partir de una invitación concreta. Igualmente estábamos abiertos a cualquier otro lugar. Por alguna u otra razón ya habíamos rechazado la propuesta un par de veces, pero sentimos que esta vez era el momento", señaló Beas, quien además agregó que ser misioneros para ellos es entender que se puede lograr un mundo mejor estando con la gente, compartiendo, escuchando, aprendiendo, organizando, defendiendo, reclamando, siendo puente en distintas situaciones.
Martín y Daniela comenzaron a ser misioneros en 1991. "A partir de ese momento se sucedieron distintas experiencias. Solos o separados, con los chicos o sin ellos, continuamos viajando”.
La tarea tuvo una interrupción. "Con el nacimiento de los chicos decidimos alejarnos de la vida misionera porque se nos presentaban algunas dificultades. En el 97, cuando se realizó el Primer Congreso Misionero Nacional en La Pampa, Martín viajó por última vez, como para despedirse de la misión como forma de vida, porque así lo entendíamos en esos años. Lo grandioso y maravilloso del congreso para nosotros fue que en La Pampa habían aparecido un montón de familias misioneras. Así entonces comenzó nuestro camino en búsqueda de una identidad como familia misionera", contó Daniela.
En cuanto a cómo será la vida de esta familia rosarina en el continente africano, Beas narró: "En Angola vamos a vivir en una misión católica con los sacerdotes salesianos quienes nos invitaron y tienen todo preparado como para que una familia viva allá y ofrezca su servicio. Nuestro destino final es la ciudad de Dondo, trabajarremos en servicios humanitarios, ya sea en educación, promoción humanitaria, escuela de oficios, casa para huérfanos por la guerra, casa de niños de la calle, donde nos pidan que estemos, estaremos", dijo Beas.
Angola es un país caracterizado por las consecuencias dejadas por largos años de guerra. Por eso los misioneros dedican sus días a acompañar a miles de niños con hambre, muchos de ellos huérfanos, a adolescentes y jóvenes soldados, y al conjunto de la población en general que además padece continuas epidemias de distintas enfermedades.
Quienes deseen comunicarse con la familia Beas pueden hacerlo vía mail a familiabeas@hotmail.com.
